escucha...
Escucha,
No es fácil decir lo que a veces queremos por temor a errar
Las cosas que decimos no tienen vuelta atrás
No se puede deshacer un copo de nieve,
detener una gota de lluvia caer
O la lágrima que resbala por la mejilla de un corazón herido.
Mucho menos una palabra
Que ya a sido pronunciada.
Escucha, esto es extraño.
Nunca antes los versos se habían escapado de mis manos
Insultan a mis deseos de escribir
Azotan mis ansias de darte a ti
mis suspiros que deposito en el papel.
Escucha, nunca antes,
intenté plasmar tal amor en un trozo de papel,
gran tarea por cierto,
las letras no siempre son fieles.
A sido difícil, más de lo que tu mente y la mía podrían imaginar.
Yo entendí que no necesitaba grandes fórmulas para hablarte;
Y tu comprendiste que no quería grandes hazañas para ser feliz.
¿Venías buscándome desde antaño así como lo hacia yo?
¿ Escuchabas mi voz, en los susurros del viento?
¿ Sentías mis manos cada noche cuando el viento rozaba tu piel?
Porque amarte, así dulce y tiernamente como lo hago
Profundamente y en silencio cuando las palabras son esquivas,
Me devuelven la libertad y el sueño que ayer perdí.
Porque amarte, y reconocerme en ti
Me demuestra que eres más que un nombre
Y yo más que un paso por ésta tierra.
En ti, amor, el amor deja de ser un sentimiento humano
En ti y por ti, dejo de ser y de sentirme como canción sin término
O ave errante, sin nido, sin dirección.
Tengo otra vez las palabras a flor de piel,
Llenándome de sueños, de frases y caminos por recorrer.
Tus ojos me devuelven la paz, tu manos me rescatan del abismo,
Yo me creía sola, pero estabas aquí.
Estabas aquí, tras la cortina
Y mi corazón,
Simplemente esperaba tu llamado.
